Lorenzo Amor, presidente de ATA, tras la argucia legal del Gobierno: «Es una sinvergonzonería»

El Gobierno deja fuera de las ayudas que se aprobaron a finales de septiembre para los autónomos al colectivo más afectado por la crisis: los hosteleros. La excusa: como pueden servir comida a domicilio no podrán recibir las ayudas pactadas.

Según la respuesta de la dirección general de ordenación la Seguridad social a las mutuas, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, la prestación extraordinaria por cese de actividad aprobada a finales de septiembre finalmente no llegará nunca a los dueños de bares y restaurantes que vendan comida a para llevar, asfixiándole aún más. Justo en el peor momento.

La organización de autónomos mayoritaria, ATA, advierte a este periódico que eso no es lo que pactaron cuando se aprobó el Real Decreto 20/2020, que se acordó con el ministerio de que dirige José Luis Escrivá. Lorenzo Amor, presidente de ATA, dice claramente: «Es una sinvergonzonería».

En el artículo 14 de esta norma se fija una «prestación extraordinaria de cese de actividad para los trabajadores autónomos afectados por una suspensión temporal de toda la actividad como consecuencia de resolución de la autoridad competente como medida de contención de la propagación del virus COVID-19 y para aquellos trabajadores autónomos que no puedan causar derecho a la prestación ordinaria de cese de actividad prevista».

La cuantía de la prestación iba a ser del 50 por ciento de la base mínima de cotización que corresponda por la actividad desarrollada. Esta ayuda estaba pensada para momentos como el actual, en el que las CCAA pueden cerrar negocios de forma unilateral para tratar de frenar el covid-19. Es decir, de unos 460 euros.

Ante la consulta de las mutuas, la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social ha aclarado en los últimos días lo siguiente: «En efecto, resulta claro que el objetivo de la norma es reconocer el derecho a esta prestación extraordinaria solo en el caso que el trabajador autónomo se vea obligado a cesar completamente su actividad, sin que proceda tal reconocimiento cuando se permita mantener una parte de la actividad». Los autónomos denuncian que eso no fue lo que pactaron con el Ejecutivo.

Las comunidades autónomas que tienen completamente cerrada la hostelería, pero que sí pueden vender para llevar, son Castilla y León, Cataluña, País Vasco, Murcia, Navarra y Asturias. En el caso de La Rioja y de Galicia esta medida está en vigor en las zonas con una situación epidemiológica peor. En cambio, Madrid ha conseguido mejorar sus cifras epidemiológicas sin cerrar bares y restaurantes.

El ‘toque de queda’ del Gobierno

El problema es que esto se suma a que el toque de queda del Gobierno -cuya letra pequeña deciden las comunidades autónomas- perjudica a las empresas que vendan comida a domicilio, especialmente en el momento en el que suele haber un pico de ventas que podría ayudar a compensar -y nunca del todo- la cancelación de las cenas en terrazas y locales.

Por ejemplo, en Cataluña, si los clientes acuden al bar o restaurante a recoger su pedido pueden hacerlo hasta las 21:00, mientras que si lo piden para que se lo lleven a casa el margen es hasta las 22:00 horas. Mientras, en la Comunidad de Madrid, es posible realizar reparto a domicilio hasta las 00:00.

En Asturias, en cambio, aunque la hostelería debe cerrar a las 23:00, el Boletín Oficial del Principado de Asturias determina que los servicios de comida a domicilio se pueden extender hasta la una de la madrugada. Algo similar ocurre en Castilla y León, donde los bares y restaurantes tienen que cerrar a las 22:00 horas, pero pueden seguir sirviendo comida a domicilio hasta las 00:00 horas.